piojos
Estoy sentada en un living antiguo, tengo una falda a cuadros y manicure recién hecha. Siento que el look que tengo es elegante e impecable. Escucho murmullo de gente que habla pero no logro entender la conversación, tampoco me interesa. En el lugar donde estoy hay más personas pero ninguna tiene rostro, es todo relleno. Estiro las manos hacia mi cabeza y me saco un piojo que reviento entre las uñas. Suena una explosión diminuta cuando ejerzo fuerza entre los pulgares. Vuelvo a estirar la mano y tomo otro piojo de mi cabeza. La misma acción se repite hasta que escucho un timbre. Me despierto.
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