espejo

Estoy sentada sobre un sillón otomano, mirando mi cuerpo y mi rostro sobre 3 espejos de un vanity antiguo construido en madera robusta, oscura. Hay maquillaje y un alajero con bijou sobre el mueble. El espejo tiene algunas manchas negras sobre el borde, disimuladas torpemente por una foto enganchada del marco. Tengo puesta una falda enorme con encajes, medias blancas. Las piernas sienten el peso de toda la tela que las rodea. Llevo el torso cubierto por un corpiño en los mismos colores crudo y beige que la falda. Me maquillo el rostro con un polvo blanco, volátil, veo por el espejo la nube de polvo que sale de la brocha que paso por mis pómulos. 
En la sala hay otras mujeres vistiéndose, ya maquilladas y peinadas. Dialogo con alguien a quien no le veo el rostro, mantenemos un idea y vuelta fluido pero no sé bien sobre qué hablamos. 
En mis manos sostengo un corset rígido, que observo en detalle. Es una prenda hermosa, sonrió y lo dejo de lado. No voy a poder usarlo, digo en voz alta sin querer. La persona con quién hablaba, me pregunta por qué y respondo que estoy embarazada. Me despierto.